GRACIAS POR SEGUIRME. Patricia

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sábado, 27 de febrero de 2010

ÚLTIMO TERREMOTO EN CHILE

Hola amigos.


Hoy tuve la necesidad de compartir con ustedes, la horrenda sensación de volver a sentir que se nos mueve el piso.


Digo volver, porque en esta región son abituales los temblores y terremotos, y si bien yo no tengo mi residencia en Chile, sabido es que en esta parte de la Argentina llamada Cuyo, se suele sufrir de dichos remezones.


Esta mañana, siendo las tres treinta y cuatro de la madrugada, éramos despertados abrúptamente por el ritmo acompasado de nuestros apocentos siguiendo un mayor impulso, el del terremoto de ocho coma siete grados en el vecino país.


Así, nuestro amanecer, se vistió de miedo, locura, corridas, gritos y desesperación. Se oyeron, voces entrecortadas gritando a lo alto misericordia, pues en esos momentos no se sabe si el epicentro es en la provincia, ni si se está frente al principio de algo peor.


Las llamadas telefónicas frustradas a seres queridos lejanos, porque las lineas estaban colapsadas.

Niños arrabatados de sus cunas, para ser ubicados en lugares seguros. Ancianos lerdos para caminar, llevados casi a empujones antes de lo peor.


Largos minutos de incertidumbre, donde el pánico se apoderó hasta de la persona más serena. Sonidos estridente de objetos aventados.


Después, la tranquilidad . . .


Con la tranquilidad aparente, llegó el restablecimiento de los teléfonos y se encendieron las radios, para saber qué pasó. Ahí, nos esteramos de lo sucedido al sur, en Concepción, Chile. De las más de setenta víctimas fatales hasta ése momento y de los cuantiosos daños.


Pasado sólo veinte minutos de sosiego, otra vez tembló fuerte, aunque no tanto como el anterior, pero lo suficiente como para que retornara la inquietud. Y, cuando ni media hora había pasado del suceso mayor, un tercer movimiento hizo que nuestras lágrimas estallaran en temor.


Luego, la calma, calma y frío. Calma , calma y calles desoladas. Calma, calma y cuerpos temblando.



Bueno Amigos, éstas son sólo algunas de las sensaciones y situaciones ante el movimiento telúrico del día de la fecha. Espero que compartan con migo, las suyas.




A mí me queda una REFLEXIÓN: "Qué indefensos somo, qué pequeños en la materialidad. Y qué pobres cuando creemos que allí se encuentra la verdad. Ojalá puediera despertar un día en el humano, su Gran Valor y Poder Interior."



!Gracias. . . . .Patricia Palleres


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Locos por Cristo:

Los locos por Cristo creen en milagros divinos.

No hablan solos, hablan con Cristo que siempre los asiste.

Nunca están solos, porque aparte de estar con Jesús, los ángeles son sus amigos.

No buscan las causas de los acontecimientos, sólo los aceptan con obediencia.

Son eternos aprendices, nunca se creen sabios.

Se llevan bien con los pobres, los débiles, los desamparados y todo necesitado por los que sienten gran amor.

Perdonan a los que los ofenden y agravia.

Dejan que se les pegue en las dos mejillas.

Son mansos aunque siempre astutos.

Jamás hacen justicia por mano propia ya que confían ciegamente en la justicia de Dios.

Si se les pide un consejo lo dan sin arremeter con baterías de verdades. Respeta los tiempos de cada uno.

Nada los ata en la tierra, (dinero, moda, reconocimiento, etc) porque su tesoro los está aguardando en el cielo.

No necesitan pedirle hechos sobrenaturales al universo porque son los Hijos del propio creador del universo.

No necesitan meditación trascendental ya que su esencia está en el Todopoderoso.

Tampoco control mental, porque la Divinidad es su centro.

Su primera actividad por la mañana es saludar a Cristo.

Valoran mucho y agradecen a su Señor lo que les provee para alimentarse y sobre vivir. Por lo cual bendicen la carne y los vegetales que comen.

No les interesa que van a vestir, Cristo los viste como a las flores.

No creen en la sexualidad libre, pues nunca profanarían el “cuerpo-templo de Dios”. Tampoco lo agreden con tatuajes, piercing o similares.

Les son innecesarios los libros de autoayuda de autores humanos y falibles, leen la Biblia no como catálogo de normas de comportamientos sino como palabra Divina que edifica el alma.

Les dicen “Locos” porque van contra la corriente del mundo, aunque esto los tenga sin cuidado ya que cuando su maestro estuvo por aquí también lo creyeron “Loco”.

Patricia Palleres

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