GRACIAS POR SEGUIRME. Patricia

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miércoles, 21 de agosto de 2013

NACIDA PARA AMAR

En Pequeñas Historias Reales:
"Nacida Para Amar"

1º ACTO

(Un comedor, una madre, inquieta, que no puede dormir)

Relator – De aquellos años sólo le queda el recuerdo, y que en los momentos de soledad suele evocar…

Amalia – (piensa) Es tan sorprendente sentir el correr del tiempo veloz y es tan nítida la imagen de aquella niña. Sus manitas, cual mariposas que intentaban arropar esa vieja muñeca que aferraba contra su pecho profetizando fuente de amor y protección.
Esa niña era yo. Hoy, me parece alguien extraño, y a la cual no puedo olvidar.
¿Quién diría que aquellos días serías ensayos de lo que hoy le da sentido a mi vida: mis hijos?

Graciela – Tuc, tuc, tuc…(llaman a la puerta rompiendo el silencio).

Amalia - ¿Quién es? (exaltada)

Graciela – Soy yo Amalia, Graciela, abra rápido por favor.

(Amalia busca las llaves, no las encuentra, corretéa, se le cae la bata)

Amalia – Es las cinco de la mañana muchacha ¿estás loca? ¡Donde están las llaves!

Relator – Aunque no lo evidencia, esto a Amalia le recuerda aquel momento de gran angustia hace ya siete años, en el que alguien muy apresurado y a horas extrañas de la madrugada le traía esa triste noticia, la muerte de su marido, víctima de un paro cardíaco, cuando ella tenía treinta y cuatro años, Javier, su hijo mayor, catorce y Ángela doce. 
Desde ese momento fue tan difícil llevar todo adelante, fue tan dura la existencia.

Graciela – Amalia, por favor abra que no hay tiempo.

(Logra abrir la puerta con mucha agitación)

Amalia - ¿Qué ha pasado? ¿Por qué tan asustada?

(Graciela entra corriendo y se sienta en un sillón, es notoria su desesperación. Rompe en llanto)

Graciela – Amalia, le pido que tome fuerzas porque lo que le tengo que contar…

Amalia - ¡Javier!…!Qué le pasó a mi hijo!!!

Graciela – Madre, veníamos de bailar , habíamos tomado demasiado y él manejaba a alta velocidad, a mi en 1º momento me parecía divertido y nos reíamos mucho, luego me empecé a asustar cuando Javier comenzaba a insultar, fruto de la bebida,  y provocar a quienes pasaban cerca nuestro, les jugaba carreras y en ocasiones chocaba a los vehículos que transitaban al lado nuestro hasta que en un momento una de estas personas se enojó tanto que se bajó de su vehículo e invitó a Javier a que se bajara también “si era hombre”, y él  a pesar de mis ruegos se bajó y se batieron de la manera más cruenta que yo jamás he visto, se pegaban como animales salvajes, ambos estaban enceguecidos; pero lo que hizo que la pelea fuera en sumo trágica fue cuando aquel sacó un revolver…

Amalia - ¡Oh, no, no, no Dios mío! (Con gestos de dolor, interrumpe llorando)

Graciela – Mis gritos eran inaudibles para él – continuó – y mis fuerzas escasas para apartarlos de allí y en sólo un instante y con dos tiros certeros, ahí estaba Javier, mi novio amado. Tirado, herido, e inconsciente...yo en la más profunda desolación.

Amalia – Pe..pero… querida, dónde está ahora, cómo está. (Interroga llorando).

Graciela – No supe en qué instante veloz como un trueno sucedió todo para luego encontrarme en el total silencio, solitaria y con la devastación que dejó una guerra sin causa alguna, sólo por la locura que infunde el alcohol.
Como Dios me ayudó arrastré a Javier hasta el auto, con esfuerzo lo subí y manejé hasta llegar a la primer casa donde pedí que me permitieran hacer una llamada ya que no llevábamos nuestros celulares, y así pedir una ambulancia, la que  lo trasladó al hospital.

Amalia – Debemos avisar a Ángela e irnos urgentemente para allá. Tengo que estar con mi hijo, cuidarlo, pedirle a  Dios por mi niño.

(Busca su cartera, deja la bata, se arregla el cabello)

Graciela –Sí, vamos!!

2º ACTO


(Mismo comedor) (Llega Angela la hija de 18 años)
(Deja los útiles escolares, se sienta un rato, mira a su alrededor con tristeza, apoya la cabeza en la mesa como derrumbada)

Ángela – Ya hace casi un mes que Javier está internado y  mamá entre cuidarlo a él y el trabajo de ella no la veo nunca... ya ni hablamos.
(Se para y se prepara un sándwich , mientras dice…)

Ángela - No se enteró que me aprobaron el proyecto estudiantil, no sabe que me voy de viaje de egresados…creo que ni me extraña…los momentos que estamos juntas son tan escasos…que…(silencio, melancolía).
Si ya sé que mamá tiene muchas obligaciones, pero a veces tengo la sensación de que se preocupa más por Javier que por mí.

(Apoyando nuevamente se cabeza sobre la mesa se duerme) (música de violines suave y triste) (Se oscurece la zona donde está Ángela) (Entran Amalia, Javier, Graciela)

Amalia - ¡Despacio por favor hijo! ¡Camina despacito! ¡Hazle caso al médico!

Javier – Sí mamá, más despacio no puedo.

Graciela – Siéntate tranquilo que yo te traigo algo rico para comer.
Amalia – (Con voz alegre) Voy a encender las luces , correr las cortinas para que entre el hermoso sol y poner música alegre porque mi niño ya está bien y en casa. ¡Gracias Dios!

(Se despierta Ángela confundida)

Ángela - ¡Qué es todo este alboroto!

Amelia – Es que tu hermano ya está de regreso y nos hizo una promesa.

Ángela  - ¿A sí?

Graciela – Cuéntale Javi…

Javier – Hice una promesa hermanita, prometí no tomar más alcohol y hacer un tratamiento.

(Ángela en actitud de rencor)

Ángela – Me alegro por vos hermano, porque lo que es a mí nadie me da importancia, no saben si existo o no.

(Sale corriendo hacia la acalle)

Amalia - ¡Hija, hija! ¿Qué te pasa?

3º ACTO

(Mismo comedor o living) (Aparece Amalia sola orando)

Amalia – “Oh Señor, tu  sabes mejor que nadie del gran amor hacia mis hijos,  de mis esfuerzos y sacrificios , de cuanto daría para que ellos fueran felices…sabes que son la razón de mi vida…

(En eso entra Ángela sin que Amalia la note) (La joven se queda escondida,  escuchando)

Amalia - ...sabes Señor mío de lo feliz y orgullosa que estoy de Ángela , mi niña, mi angelito. Ella siempre supo lo que es lo correcto casi sin enseñárselo, es una excelente jovencita y será una gran mujer. Ella siempre necesitó menos de mis consejos.
Sabes también, cuanto amo a Javier y cuanto trabajo me ha dado y me da aun. Es un muchacho de gran rebeldía y con ese terrible vicio.
Señor perdóname, por aquellas veces que me alejé de Ángela sin darme cuenta, ocupada en Javier creyendo que él más me necesitaba y …..”

(Es interrumpida abruptamente por Ángela)

Ángela  - ¡Mamá perdóname vos a mí! Fui muy injusta y si hablamos de ángeles, tu eres nuestro ángel que nos cuida y guía. ¡Ven hermano!
(Mira a Javier, lo llaman, se toman de las manos y van hacia la madre)

Ángela – Javier – “No hay dicha más grande que tener una MADRE”

(Se abrazan los tres y miran al público)

Ángela  - Javier – “El cielo te creó, para que nos ames. Si un día nos faltaras, te buscaríamos en el corazón, en la dulce bendición y en los que imploran Amor”

(Finaliza con una canción a la madre)
FÍN

(imagen de la web)

© 2011 Patricia Palleres



10 comentarios:

  1. Maravillosa historia! Y es verdad, nada como el amor de madre!
    Un fuerte abrazo.

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    Respuestas
    1. Hola Betty Mtz Compeán!!
      es un sentimiento indescriptible!!
      Un beso!

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  2. Una historia con final feliz ¡me encanta!.....Besicos

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  3. PATRICIA MUY CONMOVEDORA HISTORIA .
    UN ABRAZO

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  4. Patricia, veo que tenés una gran capacidad para lo teatral. Bien desarrollado, con la tensión justa y la resolución aliviadora.
    Te dejo un beso y felicitaciones.

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  5. Hola Patricia, cuando tú llegaste a mi blog yo estaba saliendo de vacaciones. Ahora de regreso estoy visitando poco a poco a los amigos.
    Tu precioso texto me ha conmovido, pues, a veces creemos que no hay justicia, pero el amor de una madre es siempre inmenso. La comunicación es indispensable en todos los estratos sociales.
    Un abrazo efusivo desde "Dulcineas".

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  6. Hola Ceciely!! Bienvenida!
    Es así, hay situaciones muy difíciles!!
    Un abrazo!!!

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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Locos por Cristo:

Los locos por Cristo creen en milagros divinos.

No hablan solos, hablan con Cristo que siempre los asiste.

Nunca están solos, porque aparte de estar con Jesús, los ángeles son sus amigos.

No buscan las causas de los acontecimientos, sólo los aceptan con obediencia.

Son eternos aprendices, nunca se creen sabios.

Se llevan bien con los pobres, los débiles, los desamparados y todo necesitado por los que sienten gran amor.

Perdonan a los que los ofenden y agravia.

Dejan que se les pegue en las dos mejillas.

Son mansos aunque siempre astutos.

Jamás hacen justicia por mano propia ya que confían ciegamente en la justicia de Dios.

Si se les pide un consejo lo dan sin arremeter con baterías de verdades. Respeta los tiempos de cada uno.

Nada los ata en la tierra, (dinero, moda, reconocimiento, etc) porque su tesoro los está aguardando en el cielo.

No necesitan pedirle hechos sobrenaturales al universo porque son los Hijos del propio creador del universo.

No necesitan meditación trascendental ya que su esencia está en el Todopoderoso.

Tampoco control mental, porque la Divinidad es su centro.

Su primera actividad por la mañana es saludar a Cristo.

Valoran mucho y agradecen a su Señor lo que les provee para alimentarse y sobre vivir. Por lo cual bendicen la carne y los vegetales que comen.

No les interesa que van a vestir, Cristo los viste como a las flores.

No creen en la sexualidad libre, pues nunca profanarían el “cuerpo-templo de Dios”. Tampoco lo agreden con tatuajes, piercing o similares.

Les son innecesarios los libros de autoayuda de autores humanos y falibles, leen la Biblia no como catálogo de normas de comportamientos sino como palabra Divina que edifica el alma.

Les dicen “Locos” porque van contra la corriente del mundo, aunque esto los tenga sin cuidado ya que cuando su maestro estuvo por aquí también lo creyeron “Loco”.

Patricia Palleres

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