GRACIAS POR SEGUIRME. Patricia

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martes, 10 de noviembre de 2015

La pared, la guitarra y la estatua

Apoyado el brazo
en la pared helada,
contagiada está de hielo.

Gotea la pared
secretos que observó callada,
marcó bordados asimetros,
que ella parece orgullosa esconder
como evidencias únicas de vida.

Callada está también,
la vieja guitarra
sabedora de ritmos íntimos,
Ella, si sola cantara un buen día,
haría de la vida lagos melodiosos.

Mientras, la tarde se va
arrastrando lentamente,
como una serpiente
bajo el azote del sol,
veo la existencia que se va con la tarde,
sigilosa su ida emprende.

Luego, en fugaz mirada tras la espada
observo, como una aparición,
 llena de polvo, la triste estatua
de lo que fue el ayer.

6 comentarios:

  1. Tres objetos de inspiración, que tomaron mucho sentido a través de tu poesía. Me gustó mucho, por su originalidad.
    Te dejo un beso de anís estrella.

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  2. Me gusta mucho cómo escribes y siempre es un placer leerte.Besicos

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  3. Me encantaron tus imágenes vertidas en tu poema, Me gusta mucho haberte encontrado.

    Te sigo.

    Y agradezco tu visita.

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  4. Entiendo mi querida Patricia que nos hablas de la muerte
    pero tras ella hay otra vida, quizás no suene la guitarra, pero cantaran los ángeles.
    Un gran abrazo.
    Sor. Cecilia

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  5. MUY MELANCÓLICOS TUS VERSOS.
    ABRAZOS

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Locos por Cristo:

Los locos por Cristo creen en milagros divinos.

No hablan solos, hablan con Cristo que siempre los asiste.

Nunca están solos, porque aparte de estar con Jesús, los ángeles son sus amigos.

No buscan las causas de los acontecimientos, sólo los aceptan con obediencia.

Son eternos aprendices, nunca se creen sabios.

Se llevan bien con los pobres, los débiles, los desamparados y todo necesitado por los que sienten gran amor.

Perdonan a los que los ofenden y agravia.

Dejan que se les pegue en las dos mejillas.

Son mansos aunque siempre astutos.

Jamás hacen justicia por mano propia ya que confían ciegamente en la justicia de Dios.

Si se les pide un consejo lo dan sin arremeter con baterías de verdades. Respeta los tiempos de cada uno.

Nada los ata en la tierra, (dinero, moda, reconocimiento, etc) porque su tesoro los está aguardando en el cielo.

No necesitan pedirle hechos sobrenaturales al universo porque son los Hijos del propio creador del universo.

No necesitan meditación trascendental ya que su esencia está en el Todopoderoso.

Tampoco control mental, porque la Divinidad es su centro.

Su primera actividad por la mañana es saludar a Cristo.

Valoran mucho y agradecen a su Señor lo que les provee para alimentarse y sobre vivir. Por lo cual bendicen la carne y los vegetales que comen.

No les interesa que van a vestir, Cristo los viste como a las flores.

No creen en la sexualidad libre, pues nunca profanarían el “cuerpo-templo de Dios”. Tampoco lo agreden con tatuajes, piercing o similares.

Les son innecesarios los libros de autoayuda de autores humanos y falibles, leen la Biblia no como catálogo de normas de comportamientos sino como palabra Divina que edifica el alma.

Les dicen “Locos” porque van contra la corriente del mundo, aunque esto los tenga sin cuidado ya que cuando su maestro estuvo por aquí también lo creyeron “Loco”.

Patricia Palleres

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